Prosas Malditas y otros Símbolos,Esperanza



Esperanza, maldito demonio arropado de virtud. Demonio que consume la existencia y chupa la savia de la vida. Maldito el día que Pandora abrió la urna y burlona permaneciste en ella, no necesitaste abandonar tu hogar para hacer sufrir a los hombres. Nosotros siempre caminamos hacia a ti con la cabeza baja. Sin embargo, ahora te conozco sanguijuela, y todos los días peleo para erradicarte de mi corazón. Camino rio arriba todas las noches, contra el flujo del que baja hacia el mar de muerte, y así llegar a la corona de nieve.


Venganza de los dioses eres, destructor del alma de aquellos hombres que buscan la eternidad. El hombre pagano te conoció en realidad. Más la hoguera nos convenció de que eras una virtud. Y te colocaste en los más altos peldaños de virtud. Ahora vestida de hábito de dios solo hay una raza capaz de hacerte descender. La raza de aquel que forjo su lanza. Lanza que extinguió la espera del nazareno. Lanza de metales fundidos en el infierno; raza de hierro, raza de fuego, raza de sol, sangre de Lucifer. Dios y el hombre siempre han sido enemigos y solo tú el marcado por Dios lo sabes.


Dios te dijo: Vagarás eternamente sobre la tierra. Pero no se dio cuenta que al darte la eternidad te libero de la esperanza. Pues para el eterno no hay esperanza; la vida del hombre consiste en esperar, la vida es la sala de espera de la muerte. Pero tú, libre de esperar enséñame donde enterrar la lanza y así aniquilar la espera. Caín, grita desde el hierro de mi sangre y atraviesa mi hígado con tu lanza para así renacer a una vida sin esperanza.

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